Se comenta la conferencia de prensa del padre de Agostina, resaltando la preocupación inicial por no vincularse al fiscal y al gobierno, en lugar de centrarse en la víctima.
Se cuestiona el rol de los adultos en el caso, enfatizando que el foco debe estar en Agostina. Se señala la extrañeza de que se quiera limpiar la imagen del fiscal, sugiriendo que las posturas sobre su trabajo no deben desviar la atención de la investigación.