Se cuestiona la defensa de Barrelier por parte del concejal del PJ, Moreno, quien minimizó el hecho calificándolo como un "moco".
Se revela que Moreno era abogado de Barrelier e incluso llegó a ser su cuñado, lo que generó ruido en la municipalidad de Córdoba, dado el antecedente del imputado.
Se plantea la pregunta sobre los intereses detrás de esta defensa y la posible conexión con "barras bravas" o sectores políticos que utilizan este tipo de personas como "fuerza de choque".