Colombia y Ecuador eliminaron los aranceles mutuos que habían impuesto, poniendo fin a una guerra comercial que comenzó con acusaciones de Ecuador sobre el narcotráfico y que se desescaló justo después de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia.
Ambos países oficializaron la eliminación del 100% de aranceles para importaciones ecuatorianas y hasta el 75% para las colombianas. La decisión se dio tras un plazo de la Comunidad Andina de Naciones y en medio de un contexto político, con menciones a candidatos como Abelardo de las Prieyas y el presidente ecuatoriano Daniel Novoa, y la posterior negación de la Cancillería colombiana sobre la injerencia electoral.
El debate se centró en si la decisión fue puramente económica o política, con menciones a la importancia de la Comunidad Andina y la reivindicación de la medida por parte de figuras políticas, mientras se señala que la decisión de retirar los aranceles era necesaria para muchas empresas y empleos.