La comunidad educativa de Agostina lamenta profundamente su muerte y reflexiona sobre la importancia de la prevención y el cuidado en la adolescencia.
Betty, profesora de física de Agostina, la describe como una niña alegre, traviesa y sonriente, destacando su buen comportamiento en el colegio. La docente subraya la necesidad de que los jóvenes aprendan a cuidarse y a ser precavidos con quiénes hablan, especialmente con adultos.
Se enfatiza que el trágico suceso debe dejar una enseñanza sobre los peligros que acechan y la capacidad de algunos adultos para engañar y dañar a menores.