El canciller chino Wang Yi alertó sobre la complejidad de la situación global actual, describiéndola como la transformación y convulsión más profunda desde el final de la Guerra Fría. Estas declaraciones se realizaron en una reunión en Pekín con su par británica Yvette Cooper.
Wang Yi señaló el resurgimiento de "elementos regresivos de la ley de la selva" y un panorama internacional con focos de tensión crecientes. China y el Reino Unido, como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, asumen una responsabilidad importante respecto al futuro global.