Organizaciones sociales en Chile se manifestaron contra el gobierno del presidente José Antonio Kast, denunciando políticas que desmantelan la salud pública, la educación y los derechos sociales.
Los manifestantes portaban una caricatura gigante del jefe de Estado y se desplegaron cañones de agua y policías para dispersar la multitud. La administración de Kast, que asumió en marzo, prometió priorizar la lucha contra la delincuencia y el crecimiento económico.
Como parte de su plan para reducir la delincuencia, el presidente propone un registro nacional de vándalos para identificar a los delincuentes.