El caso de Agostina fue calificado como un "femicidio anunciado", similar al caso Micaela, donde la liberación de un delincuente derivó en un nuevo crimen. Se critica la falta de aprendizaje del sistema judicial y la lentitud en la resolución de casos que involucran a agresores reincidentes.
Se enfatiza la necesidad de replantear los procedimientos y utilizar la tecnología disponible para resolver estos casos de manera más rápida, evitando que se repitan tragedias. La demora en la investigación del caso Agostina fue un punto central de las críticas.