Se describe la investigación del caso Agostina como un "rompecabezas macabro", donde se suman piezas clave para entender la brutalidad del crimen.
Barrelier, el principal sospechoso, se encuentra detenido en el hospital de la cárcel de Bouwer, custodiado para evitar que se autolesione, tras haber mostrado comportamiento errático el fin de semana.
La familia de Agostina vive momentos de profundo dolor y angustia, aferrándose a la esperanza de que el cuerpo de la joven les sea entregado pronto para poder darle el último adiós. La ilusión de su regreso se mantuvo hasta el último minuto.
Se revela que Agostina iba a cumplir 15 años en junio, y su familia ya tenía el vestido elegido, planeando una celebración humilde debido a su situación económica precaria. Actualmente, la familia está juntando dinero para los gastos del sepelio y los trámites judiciales.