Patricia Bullrich reafirma su postura disidente frente a Javier Milei, declarando que su "disidencia no debilita el rumbo" sino que lo fortalece. La ministra de Seguridad puso su renuncia a disposición del presidente tras discrepar sobre el pliego de la jueza federal María Verónica Micheli.
Bullrich considera que su posición es una cuestión de principios y responsabilidad. A pesar de la diferencia puntual, busca mantener la cohesión del espacio político, aunque su accionar marca una clara diferenciación con la línea de la Casa Rosada.