Se analiza la relación de poder entre Patricia Bullrich y Javier Milei, sugiriendo que Bullrich no es una empleada de Milei, sino una socia que busca construir su propio poder. Su accionar independiente y sus diferencias públicas con el presidente indicarían una estrategia a largo plazo.
La dinámica entre Bullrich, Milei y Karina Milei se describe como una "danza", donde cada movimiento busca consolidar posiciones. La independencia de Bullrich y su construcción de poder personal son clave para entender sus acciones políticas frente al gobierno actual.