La situación en Bolivia se mantiene crítica tras un mes de bloqueos que afectan gravemente la economía y la salud. Los manifestantes exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien lleva seis meses en el poder, y piden revertir medidas de austeridad y atender el aumento del costo de vida.
Los bloqueos, que afectan rutas en más de 90 puntos del país, han provocado desabastecimiento de alimentos, combustible y medicamentos. Los hospitales se encuentran en estado crítico, con falta de insumos básicos y postergación de cirugías, lo que ha resultado en muertes evitables.
Mientras Paz descarta negociar bajo presión y llama a la "madurez democrática", la oposición liderada por Evo Morales insiste en la renuncia del mandatario. La tensión es alta y la posibilidad de un estado de sitio o intervención militar no se descarta.