A un mes de los bloqueos de rutas iniciados el 1 de mayo, cinco de los nueve departamentos de Bolivia sufren desabastecimiento de medicamentos y combustible. La situación ha generado largas filas y demoras de hasta 19 horas para cargar gasolina.
Los cortes afectan la vida cotidiana y el trabajo de los ciudadanos, quienes deben recurrir a turnos con familiares o amigos para poder abastecerse. El conflicto ha generado una crisis socioeconómica en el país.