Bolivia se encuentra en su quinta semana de protestas y bloqueos de carreteras, lo que ha agravado la crisis económica del país. Las colas para comprar alimentos básicos y combustible son de varias horas y días, respectivamente.
Las manifestaciones, impulsadas por sindicatos obreros y campesinos, exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. La situación ha afectado la economía nacional, con pérdidas estimadas en más de 1.600 millones de dólares, impactando industrias, producción de alimentos y turismo.
Los bloqueos en los accesos a La Paz han generado desabastecimiento, escasez de combustible y oxígeno medicinal. La Central Obrera Boliviana y grupos afines al expresidente Evo Morales son parte de las organizaciones que impulsan las protestas.