Se describen las duras condiciones del trabajo de campo arqueológico en El Infiernillo, Tucumán, que incluyen aislamiento, largas jornadas y convivencia intensiva.
Los investigadores resaltan el sacrificio personal (alejamiento de la familia) y la importancia de un buen ambiente de trabajo para llevar a cabo la investigación, a pesar de las dificultades climáticas y de incomunicación.