Se analiza la posible complicidad de la madre del acusado en el crimen, evaluando si sabía o intentó proteger a su hijo. La abuela, por su parte, podría haber querido creer que su hijo no era un asesino.
La madre, al ser consultada, habría intentado proteger a su hijo, pero se pone en duda su punibilidad.
Se cuestiona cuánto sabía la madre y si su hijo le confesó parte de lo sucedido, lo que podría llevarla a intentar protegerlo, aunque no se especifica si esto es legalmente correcto.