Se analiza la situación del peronismo, describiéndolo como un "equipo chico" que busca errores en el rival y que ha dejado de ser revolucionario para convertirse en una "confederación de partidos vecinales". Se critica la falta de adaptación a los cambios sociales y la dependencia de directivas externas.
En otro orden, se menciona la situación de Cristina Kirchner, indicando que sus visitas están restringidas de forma "salvaje" y que se encuentra en peores condiciones que los presos comunes. Se hace referencia a problemas económicos, como que a "Elsa" no le alcanza el sueldo y se plantea la necesidad de aumentarlo.