El Gobierno implementó una nueva resolución que beneficiará a quienes invierten en propiedades para alquilar, buscando hacer el mercado de alquileres más atractivo.
A partir de enero de 2026, los ingresos por alquileres de viviendas destinadas a uso permanente no estarán afectados por el impuesto a las Ganancias para personas físicas.
Esto significa que los inversores inmobiliarios que alquilen sus propiedades para vivienda familiar no deberán tributar sobre esos ingresos, incentivando así la inversión en el sector.