Una víctima relata su experiencia al ingresar al domicilio de Barrelier, quien la encerró y la amenazó con una pistola. La víctima describe la mesa, la cama y el sillón presentes en la habitación, y cómo Barrelier le preguntaba por sus contactos y le exigía su celular.
La víctima expresa miedo y describe la tensión del momento, mientras Barrelier se movía nerviosamente con un cigarrillo en la mano. El relato culmina con Barrelier sacando una pistola y obligándola a sentarse, preguntándole quién sabía de su paradero.