Los vecinos del barrio donde desapareció Agostina expresaron su conmoción y dolor por el trágico suceso.
Adrián, un vecino que hace 15 años tiene un local en la zona, describió el barrio como "normal" y consideró que el hecho podría ser aislado, no enmarcado en la inseguridad generalizada.
Los testimonios coinciden en que Agostina era vista habitualmente con su abuelo en la roticería de Miguel, y que su rutina incluía pasar tiempo en la zona.