Una impresionante tormenta de arena azotó el estado de Rajasthan, en la India, reduciendo drásticamente la visibilidad y afectando la vida cotidiana.
Las fuertes ráfagas de viento levantaron arena, oscureciendo el cielo al punto de simular la noche en pleno día y obligando a suspender diversas actividades.
La tormenta alteró la rutina de los habitantes de la región, dificultando los traslados y generando preocupación por sus consecuencias.