Raúl, tío de Agostina, expresa la desesperación de la familia ante el trágico desenlace y la falta de respuestas claras sobre el crimen. Siente que, a pesar de las investigaciones, la impunidad podría reinar.
La familia no esperaba un final tan terrible y se aferraba a la esperanza de encontrar a Agostina con vida. La información contradictoria sobre su posible paradero generó aún más angustia.
Se exige que la investigación continúe hasta esclarecer completamente lo sucedido y determinar si Barrelier, el principal sospechoso, actuó solo o si tuvo cómplices. La falta de certeza sobre la participación de otras personas es una gran preocupación.