El jugador neozelandés Tim Payne se ha convertido en un fenómeno viral, acumulando casi 4 millones de seguidores en redes sociales, superando incluso a los All Blacks. Su esposa, de nacionalidad costarricense, ha sido clave en la difusión de su contenido en español, mostrando el impacto del humor latinoamericano.
La cuenta de Payne ha experimentado un crecimiento exponencial, triplicando la cantidad de seguidores de influencers argentinos que inicialmente le dieron fama. Este fenómeno demuestra el poder de las redes sociales y la viralización en la creación de nuevas celebridades, trascendiendo el ámbito deportivo.