Se investiga la posible complicidad de personas cercanas al principal sospechoso en el crimen de Agostina, incluyendo a la propietaria de la vivienda y a una persona que le prestó el automóvil.
Las dudas surgen sobre si estas personas sabían o colaboraron de alguna manera en el ocultamiento del cuerpo y la posible limpieza de la escena del crimen, considerando la magnitud de lo sucedido.