Se revela que lo primero que Barrelier le dijo a Agostina fue "sorpresa", dirigido a la madre. Se interpreta esto como una macabra planificación. Se destaca el poder de manipulación psicológica de Barrelier sobre su entorno, incluyendo a su propia madre.
Se sugiere que el poder político que lo rodeaba se enfocaba en encubrirlo, más que en ser parte de una banda organizada. La frialdad y la mente retorcida de Barrelier son puestas en relieve.