Se describe un "santuario" improvisado frente a la casa de Agostina, donde la gente acerca velas y flores en muestra de apoyo. Se narra la conmovedora historia de una mujer en situación de calle que recibía ayuda diaria de Agostina, quien le llevaba comida y mantas.
Este acto de empatía de la niña de 14 años es destacado, al igual que la solidaridad de los cordobeses que se acercan de distintas zonas de la ciudad para apoyar a la familia.