Siria enfrenta una catástrofe debido al desbordamiento del río Éufrates, que ha inundado vastos territorios en la zona este del país. Se reportan zonas residenciales y carreteras anegadas, con vecinos evacuando y retirando escombros.
Las autoridades han solicitado la intervención del gobierno y organizaciones humanitarias. Se ha puesto en marcha un nuevo centro de acogida para los afectados. El caudal del río alcanzó un máximo excepcional de 1.800 metros cúbicos por segundo en los últimos días.