Rolando Schiavi, en una extensa charla en "La casa de Chicho y Tomi", analiza diversos aspectos de su carrera y el fútbol actual. Confiesa que Carlos Bianchi fue como un padre para él, destacando su simpleza y la confianza que depositó en él, permitiéndole exprimir su potencial como jugador.
El exdefensor rememora el partido que jugó con apendicitis, calificándolo como un acto de inconsciencia y ganas de defender la camiseta de Boca. Describe la enorme responsabilidad y orgullo que sintió al patear penales cruciales, como el que le dio la Copa Libertadores y el que definió el Mundial de Clubes contra el Milan.
Schiavi también opina sobre el presente de Boca, expresando su dolor por la falta de títulos y la pérdida de identidad del club. Manifiesta su deseo de volver a Boca en un rol futuro, ya sea como jugador o técnico, destacando su profundo amor por la institución.
Respecto a la Selección Argentina, Schiavi elogia a jugadores como Lisandro Martínez y el 'Colo' Barco, resaltando su crecimiento y potencial. Si bien considera que la dupla central actual es sólida, deja abierta la posibilidad de que otros jugadores demuestren su valía y ganen su lugar en el equipo.