El río Emsha, antes considerado el más contaminado de Europa debido a vertidos industriales y mineros, ha experimentado una notable recuperación ambiental en Alemania. Tras la detención de la industria y el cierre de minas de carbón, se implementaron sistemas avanzados de tratamiento de aguas residuales.
La planta de tratamiento de aguas residuales de Dortmund-Deussen, con una tecnología de vanguardia que incluye filtración textil y carbón activado, elimina no solo contaminantes convencionales sino también residuos de medicamentos y pesticidas. Estas mejoras, que serán obligatorias en toda la Unión Europea a partir de 2045, han transformado al Emsha en uno de los ríos más limpios de Alemania.