Raúl Torres, en diálogo con el programa "Último momento", analiza la frialdad del asesino de Agostina y su capacidad para desmembrar el cuerpo. Sostiene que si bien la mayoría de las personas tienen frenos internos que impiden cometer tales actos, existen estructuras de personalidad, como la tríada maquiavélica (narcisismo, maquiavelismo y psicopatía), que facilitan la deshumanización del otro.
Torres explica que esta disociación permite al individuo tratar a la víctima como un objeto, sin empatía ni remordimientos. Menciona que en contextos como los campos de concentración, a los prisioneros se les asignaba un número para despojarlos de su subjetividad y facilitar este tipo de acciones.