Los ataques israelíes contra el sur de Líbano persisten a diario, a pesar del alto el fuego. El ejército israelí ha logrado avances significativos, eliminando miles de terroristas y tomando cientos de kilómetros cuadrados para defender Galilea.
El gobierno libanés afirma que los ataques han causado más de 3.000 muertos desde el 2 de marzo y acusa a Israel de castigos colectivos. Por su parte, Hezbollah reivindica ataques con cohetes contra el norte de Israel para impedir el avance de tropas hacia la región de Navatier.