Durante la presentación de dos perros policía en Chile, supuestamente expertos en detección de drogas, ocurrió un incidente insólito. Los perros, anunciados como los de mejor olfato del país, reaccionaron de forma exagerada ante el jefe de policía.
Uno de los perros olfateó al jefe y luego, de manera sorpresiva, le agarró el bolsillo del pantalón, sacando su contenido. El incidente generó desconcierto y risas, y se especula si alguien colocó algo en el bolsillo del oficial o si el pantalón tenía una historia particular.
El evento, calificado como digno de un capítulo de Los Simpsons, puso en duda la infalibilidad de los canes y generó la necesidad de una explicación oficial.