Durante una ceremonia de la Armada en Valparaíso, Chile, un perro antinarcóticos mostró un comportamiento inusual al olfatear insistentemente el bolsillo trasero del uniforme del vicealmirante Arturo Oxley. Los presentes interpretaron que el perro, entrenado para detectar narcóticos, estaba realizando una prueba.
Sin embargo, la explicación oficial posterior indicó que el animal se sobreexcitó debido a la gran cantidad de estímulos y olores desconocidos en el evento, y no encontró nada. A pesar de ello, el incidente generó sorpresa y comentarios, dejando una anécdota peculiar en la presentación de los binomios caninos.