Una medida de fuerza en el transporte público generó caos en la estación Constitución, con largas filas de pasajeros esperando colectivos y trenes.
La interrupción del servicio en la línea C de subte y demoras en el tren Roca afectaron a miles de trabajadores y estudiantes que se dirigían a sus empleos y estudios.
Muchos pasajeros se enteraron de la medida al llegar a las estaciones, lo que provocó que llegaran tarde a sus trabajos y tuvieran que avisar a sus empleadores.
El mal humor y la frustración eran evidentes entre los afectados, quienes expresaron su enojo por la situación y la falta de alternativas de transporte.