Debido a una fuerte ola de calor en Roma, una persona decidió refrescarse arrojándose a la Fontana di Trevi, a pesar de que está prohibido. La mujer, que imitó una escena de película, deberá pagar una multa de 500 euros y se le prohibirá el acercamiento a la fuente.
El hecho recuerda a otras situaciones similares y a la costumbre de tirar monedas en la fuente, como se ve en la imagen de Michael Jackson.