Ricardo Moreno relata cómo llevó a Barrelier y a otros jóvenes a trabajar en la administración pública, argumentando que lo hizo a través de una gestión y no por recomendación directa. Afirma que ingresaron con certificado de buena conducta.
Se cuestiona la figura de los "becarios pasantes" como "saldos de la política" para mantener organizaciones, y se insinúa que Moreno habría facilitado el ingreso de Barrelier y otros a pesar de su falta de antecedentes penales.