Se compara el accionar del ministro de seguridad de Córdoba, Quintero, y la policía provincial, con las declaraciones previas sobre la búsqueda de Agostina.
Mientras el ministro afirmaba que no había novedades, el imputado Barillier ya había descartado el cuerpo. Se cuestiona la organización del operativo y las prioridades de la búsqueda.
Se menciona que el primer objetivo de la búsqueda fue revisar pozos y lagunas, y que posteriormente se siguieron protocolos más específicos para rastrillaje en caminos.