Se cuestiona la actuación del ministro de seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, quien se encontraba celebrando la victoria de Belgrano en un partido de fútbol mientras la familia de Agostina Vega realizaba la denuncia por su desaparición.
Se critica su rol como "mano dura" dentro del gabinete de Yaryora y su alineamiento con políticas de seguridad similares a las de Patricia Bullrich en el gobierno nacional.