La madre de Claudio Barrelier, Liliana, habló sobre la difícil situación que atraviesa, pidiendo perdón a la familia de Agostina. Reveló que el día del crimen era su cumpleaños y que su hijo le pidió que no lo soltara de la mano, asegurándole que decía la verdad y que no había hecho lo que se le imputaba.
A pesar de las palabras de su hijo, Liliana ahora se muestra incrédula ante la noticia, aunque en un primer momento creía en su inocencia. La madre describió a Claudio como un "buen hijo" con "valores", en contraste con el perfil delictivo que emerge de la investigación.