El periodista Luis Novaresio preguntó al entrevistado sobre su experiencia adoptando una niña en Haití junto a su esposa, Andrea Pietra. El entrevistado relató que, al no poder concebir biológicamente, consideraron la adopción y encontraron en Haití una gran oportunidad, a pesar de ser el país más pobre de América Latina.
La adopción se dio luego del terremoto de 2010, que dejó miles de niños huérfanos o abandonados. El entrevistado describió la dura realidad de Haití, marcada por la falta de agua potable, la deforestación y la pobreza extrema, lo que generó en él una profunda reflexión sobre el valor del agua y la vida.
A pesar de las dificultades y el peligro que representaba el entorno, el entrevistado decidió vivir en el orfanato para agilizar los trámites y poder llevarse a su hija cuanto antes. Relató que su producción más grande la hizo en Haití, trabajando con generadores y escaso combustible para poder realizar los trámites necesarios.