Se mostró un video de un partido de fútbol en Ecuador donde un jugador finge una agresión para perder tiempo, provocando indignación y vergüenza.
El futbolista simuló un golpe en la frente tras un supuesto choque, cayendo al suelo y actuando de manera exagerada para engañar al árbitro.
La actitud del jugador fue calificada como vergonzosa y se criticó la falta de profesionalismo y la pérdida de tiempo innecesaria en el encuentro deportivo.