En Teherán, los iraníes se congregaron para mostrar su apoyo a Líbano, coincidiendo con el anuncio de un plan para detener los ataques entre Israel y Hezbollah. Los manifestantes enarbolaron banderas de Irán y Hezbollah, afirmando que apoyar a Líbano redunda en interés de Irán.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Ismail Baghenai, atribuyó la lentitud en los esfuerzos para detener el conflicto a la falta de confianza y a las posiciones contradictorias de Estados Unidos, además de los continuos ataques israelíes en la región.