En Irán se están llevando a cabo manifestaciones multitudinarias en apoyo a Hezbollah y Líbano, evidenciando la fuerte conexión y el respaldo incondicional del país a estos grupos.
Estas movilizaciones reflejan el apoyo de Irán a su "brazo armado", los Guardianes de la Revolución, fundados en los años 80 para combatir lo que consideran peligros regionales, principalmente Israel y, más recientemente, Estados Unidos.
El gobierno iraní impulsa estas manifestaciones, las cuales son percibidas por la población como un respaldo directo a la causa del Líbano frente a los ataques en curso. La situación genera preocupación en Estados Unidos, dada la magnitud del apoyo iraní.