Irán y sus aliados evalúan cerrar el estrecho de Bab al-Mandab, una vía marítima estratégica en el Mar Rojo, como respuesta a los ataques de Israel contra Líbano. Esta acción podría desestabilizar significativamente el comercio mundial y los mercados petroleros.
El cierre de este estrecho, por donde circula aproximadamente el 15% del comercio marítimo mundial, podría elevar los precios del petróleo, que ya han subido tras el estancamiento de negociaciones y declaraciones de Netanyahu.
Los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, ya han atacado buques mercantes en la zona, obligando a las navieras a usar rutas más largas y costosas. Si se confirma el cierre, las interrupciones anteriores ya costaron unos 20.000 millones de dólares anuales.