Se discute la hipótesis de que la muerte de Agostina podría haber sido inmediata a su desaparición, sugiriendo que no hubo secuestro.
El remisero que trasladó a Agostina declaró que ella estaba encapuchada y que el conductor no se mostró. Se menciona que el remisero conocía al abuelo de Agostina y que la dejó en una zona de hoteles alojamiento, lo que le llamó la atención.
Se analizan los detalles de la autopsia, que indican un daño importante en órganos internos, posiblemente por arma blanca, y la posibilidad de asfixia. La dificultad para determinar si hubo abuso sexual se debe al daño en la zona genital.
Se pone en duda la actuación de la policía y la justicia, cuestionando por qué no se allanó antes la casa y sugiriendo que la demora en la denuncia formal podría estar relacionada con un partido de fútbol.