El Hospital Fernández realizó con éxito su primer trasplante renal el pasado 18 de mayo, marcando un hito para el sistema de salud pública de la ciudad. Esta intervención se suma a las realizadas en el Hospital Argerich, que hasta ahora era el único centro de trasplante renal de adultos y contaba con una lista de espera de 200 pacientes.
La habilitación del nuevo centro en el Hospital Fernández implicó meses de trabajo, capacitación de personal, adecuación de espacios y equipamiento. Se realizó un operativo que involucró a unas 30 personas para concretar la intervención, que en este caso fue de donante vivo relacionado: la hermana donó un riñón a su hermano.
A los pocos días del primer trasplante, se realizó un segundo, esta vez con un donante en lista de espera. Esto demuestra la capacidad del hospital para abordar casos complejos y la importancia de contar con más centros de trasplante, ya que el riñón es el único órgano que puede ser suplido por una máquina de diálisis, permitiendo a los pacientes esperar por un trasplante.
Las patologías renales son complejas y prolongadas, y la posibilidad de acceder a un trasplante de alta complejidad es crucial. A diferencia de otros órganos como corazón o hígado, donde la falta de máquinas de soporte vital puede llevar a fallecimientos en lista de espera, el trasplante renal ofrece una esperanza concreta para miles de pacientes.