El fiscal Iván Rodríguez, quien liberó a Barrelier, acusado en el caso Agostina, ha sido promovido por el gobierno de Córdoba a procurador general penitenciario. Este nombramiento genera controversia, ya que Rodríguez asumirá un cargo superior al que ostentaba al momento de otorgar la libertad a Barrelier.
El caso de Barrelier, considerado por muchos como "cajoneado" durante un año, y su posterior liberación por parte de Rodríguez, se suma a las críticas sobre el accionar de la justicia y su posible politización. La promoción de Rodríguez a un puesto de mayor responsabilidad genera interrogantes sobre la idoneidad y la independencia del sistema judicial.