El fiscal Garzón defiende el procedimiento de rastrillaje y la colaboración de perros entrenados en la búsqueda del cuerpo de Agostina, argumentando que se llegó al lugar por datos concretos y labor científica, no por casualidad.
Ante las críticas por destacar la labor de los canes en un caso de femicidio, el fiscal responde a una periodista, legisladora y feminista, defendiendo su rol como funcionario judicial y la rigurosidad científica del operativo.
Se cuestiona la actitud del fiscal por su aparente falta de empatía y su enfoque en detalles operativos en lugar de la gravedad del femicidio, generando malestar entre los presentes.