En Temperley, Noelia fue asesinada presuntamente por su pareja, Tomás. La víctima había denunciado a su agresor una semana antes del crimen, pero la policía, al no contar con una orden de allanamiento, se retiró del lugar y regresó dos horas después, momento en el cual encontraron a Noelia muerta.
El informe detalla que Tomás mantenía a Noelia retenida en la casa, quitándole el celular y las llaves. La discusión se intensificó el sábado por la tarde, y vecinos alertaron a la policía. La intervención policial inicial, que se retiró por falta de orden de allanamiento, es cuestionada como un factor que pudo haber evitado la muerte de Noelia.
Los vecinos escucharon gritos y llamaron al 911. La policía llegó, se fue y regresó dos horas después con la orden. Al ingresar, encontraron a Noelia apuñalada y a Tomás autoagrediéndose, quien se encuentra internado. Se destaca que la muerte de Noelia era evitable y se cuestiona la efectividad de los protocolos policiales.