Se detallan aspectos de la vida de Agostina, la joven víctima de femicidio, y el entorno de su barrio. Se describe la casa donde ocurrieron los hechos y la presencia de un santuario improvisado con carteles y velas. Se menciona la rutina de Agostina, una adolescente de 14 años, y su vínculo con el local de comidas de su abuelo, donde pasaba tiempo.
Se relata el momento en que un taxista, Ariel, la vio cruzar sola de noche y la llevó a la casa de Barrelier, lo que llamó su atención por ser inusual. También se informa sobre el estado de la madre de Agostina, quien se encuentra internada y sedada tras conocer la noticia.