Se destaca la gravedad de la violencia ejercida por Tomás Adrián Núñez contra su pareja Noelia, a quien mantenía encerrada, controlada y sometida a constantes videollamadas para verificar que no saliera de la casa.
Los familiares y vecinos confirman recurrentes actitudes violentas y controladoras por parte de Núñez, quien llegaba a echarla de la casa en episodios nocturnos y luego la hacía volver. Noelia tenía 30 años y él 40, no tenían hijos.